Las reglas de juego
de la nueva economía
La gestión social de la economía, aquella que erradica definitivamente las desigualdades económicas y especialmente la pobreza y la desocupación, es el resultado de la interacción de tres mecanismos que deberán instalarse, de una manera permanente, en las bases mismas de la economía.
Una llamada de atención se impone. Para el establecimiento de las reglas de juego de la nueva economía, hemos tomado como referencia a las características del proceso de trabajo que se encuentra actualmente en curso, el proceso artificial de producción. Una manera de trabajar que desarrolla una economía de intercambios y en donde el dinero es indispensable para el buen funcionamiento de la economía.
El primer mecanismo es la remuneración de base de cada una de las personas conformando la sociedad. Ella es el resultado de la división de la totalidad del valor agregado, generado por la sociedad, entre la totalidad de la población. (48) La remuneración de base resuelve, de una manera clara, inmediata y permanente, el problema de la pobreza.
El segundo mecanismo, la gestión colectiva del fondo económico, facilita un financiamiento ilimitado y gratuito de todas las empresas que los habitantes del país deseen poner en práctica. Este mecanismo, en términos jurídicos, significa la propiedad única de todo lo que sirve a la creación de bienes y servicios. Por intermedio de este mecanismo se resuelven los problemas de la desocupación y de la subocupación.
El tercer mecanismo, que sirve de dinamizador del acto económico, es la remuneración de actividad. Este mecanismo nace del juego interno de una economía de intercambios, muy generalmente llamada economía de mercado. Su intervención facilita en todo instante el equilibrio entre la oferta y la demanda en cada uno de los mercados, y muy especialmente en el mercado de trabajo. Esta forma de remuneración premia a la capacidad de iniciativa, a los esfuerzos desplegados en la innovación, invención y descubrimiento; al mismo tiempo que, es una forma de incentivar al trabajo en actividades en donde existe escasez de mano de obra.
Una vez instalado en la economía esos tres mecanismos, ellos constituyen las nuevas reglas de juego. Ellos se caracterizan por ser permanentes en el tiempo, y por que se interiorizan en el comportamiento de los agentes económicos de tal manera que son utilizados cotidianamente, automáticamente, a tal punto que las personas no son necesariamente conscientes de esas nuevas reglas de juego.
El efecto principal de la aplicación de esos tres mecanismos que componen la gestión social de la economía, no es solamente la erradicación de la pobreza y el desempleo, es sobre todo la reanudación de una buena armonía entre el trabajador y su trabajo, la persona y la actividad económica, y los individuos y la sociedad.
Las personas vuelven a amar el trabajo que realizan, y se encuentran en plena compatibilidad con su centro de trabajo, porque ellos perciben claramente que la totalidad del resultado de sus esfuerzos cotidianos vuelve sobre todos los habitantes del país, en igualdad de condiciones. De la misma manera, las personas se entregan plenamente al desarrollo de sus talentos y de sus competencias, porque la sociedad los reconoce y les ofrece el financiamiento de todos sus proyectos sin necesidad de pedirles garantías. Basta el hecho de ser peruano para que puedan beneficiarse del financiamiento ilimitado y gratuito.
Queda sin embargo la pregunta siguiente: ¿Es factible, en las condiciones actuales del Perú, instalar en la economía estas reglas de juego? La respuesta es afirmativa como lo detallamos enseguida.