Los procesos de trabajo
y la evolución de la actividad económica
Es de suponer que al origen de la humanidad, los seres humanos se encuentran, desde el punto de vista económico, desnudos. Ellos se sirven de su cuerpo, y muy especialmente de sus manos, para proveerse de los bienes alimentarios necesarios a su supervivencia. Esta primera manera de trabajar del grupo social para constituir su canasta de alimentación lo llamo proceso de trabajo a mano desnuda.
Esta forma de trabajar cuenta con dos elementos: el trabajador propiamente dicho y el centro de alimentación, un sector de la naturaleza en donde existen los bienes alimentarios necesarios a la supervivencia de los miembros del grupo social. En esas condiciones, ellos se encuentran completamente dependientes del centro de alimentación. Ello se traduce en una vida nómada, sin mayor confort material, y una talla reducida del grupo social.
En su interacción permanente con la naturaleza, el grupo social descubre que la utilización de herramientas de trabajo, tales como la flecha, el arco, la lanza, el mazo, etc., ayuda a aumentar la eficiencia de los trabajadores. A esta nueva manera de trabajar lo llamo proceso de trabajo con herramientas. Ella cuenta con tres elementos: el trabajador propiamente dicho, las herramientas y el centro de alimentación. Aún cuando las herramientas de trabajo ayudan a aumentar, en tamaño y en variedad, la canasta de alimentación, sin embargo el grupo social continúa en su posición de dependencia total del centro de alimentación.
Ha sido necesario el descubrimiento de la tierra cultivable para que la humanidad dé un gran salto. Como fruto de una larga observación de los ciclos biológicos de las plantas, el grupo social se percata que él puede reproducir lo que la naturaleza produce, a condición de crear la tierra cultivable. Es así como se da inicio a una nueva forma de trabajar que lo llamo proceso natural de producción. Natural, en el sentido de que el grupo social únicamente reproduce lo que la naturaleza produce. Son los principios de una agricultura extensiva.
Es una nueva manera de trabajar que fija geográficamente al grupo social, dejando de ser nómada; condiciona el aumento de miembros del grupo social así como el número de esos grupos sociales. No obstante, lo más remarcable, es que este proceso de trabajo facilita un incremento sustancial de la canasta de alimentación. El grupo social no es más dependiente de los caprichos de la naturaleza. Al contrario, en adelante, el grupo social posee el dominio de los ciclos biológicos y del proceso de producción de los bienes alimentarios.
Y sin embargo, en el transcurso del desarrollo del proceso natural de producción, el grupo social crea otra manera de trabajar, la cual es mucho más eficaz que el proceso de trabajo en curso. Se trata del proceso artificial de producción. Esta nueva manera de trabajar es capaz de generar “n” bienes, totalmente inexistentes anteriormente. Y cada uno de esos bienes puede reproducirse en una gran cantidad como “m”. Es indudablemente una forma de trabajar que supera la imaginación en la creación y multiplicación de bienes económicos. El crecimiento de la riqueza de los pueblos no tiene comparación. Las necesidades materiales son prácticamente satisfechas por la dinámica y características de este proceso de trabajo. Así, la humanidad ha llegado a eso que habitualmente hemos llamado una economía de abundancia.
¿Y de dónde viene la apelación de artificial? Ello se debe al hecho de que todo bien, en esta forma de trabajar, es nuevo, inexistente anteriormente. Ello quiere decir que cada bien debe previamente ser concebido, creado. Enseguida, es necesario imaginar el procedimiento de fabricación, así como imaginar la máquina adecuada para la producción del bien en cuestión. Es artificial, entonces, en el sentido de que este proceso de trabajo exige un paso previo de imaginación y de concepción antes de iniciar realmente la producción.
La humanidad había creído haber alcanzado el tope en la evolución de los procesos de trabajo. Todas las necesidades materiales podían ser resueltas con esta manera de trabajar. Y sin embargo, nosotros estamos en las puertas de un nuevo proceso de trabajo que, una vez más, supera lo inimaginable. Nos encontramos ad portes de una manera de trabajar que no es más material, ni en sus elementos ni en su resultado. Se trata del proceso de trabajo de concepción.
Esta nueva manera de trabajar utiliza los conocimientos y las competencias de las personas, las mismas que se aplican sobre los conocimientos para obtener como resultado nuevos conocimientos. Es un proceso de trabajo en donde sus elementos y su resultado son estrictamente inmateriales.
A la masa de bienes materiales deberá agregarse ahora, otra gran masa de bienes inmateriales, puesto que el proceso de trabajo de concepción facilita igualmente la aparición de “z” bienes inmateriales. La sola diferencia es que ellos son únicos y no consumibles. Estos bienes son utilizables por cualquier cantidad de usuarios, en cualquier parte del mundo y al mismo momento. Y sin embargo, ellos permanecen intactos, como es el caso de un software utilizado vía Internet. Nos encontramos así ya no frente a una sociedad de consumo si no mas bien de utilización.
Esas son las características de los nuevos bienes económicos que se encuentran en la base de la nueva economía. Esos bienes constituyen el futuro de la humanidad; en todo caso, el futuro a corto plazo.
En resumen, podríamos precisar lo siguiente:
- La humanidad ha practicado cuatro procesos de trabajo diferentes, cada uno más eficaz que su precedente. Existe otro proceso de trabajo que se encuentra en la fase de instalación y que animará la nueva economía.
- La creación de riquezas es entonces un asunto de formas de trabajo, cada uno más eficaz que los otros. Si nosotros queremos encontrarnos en la cabeza del pelotón de países en desarrollo, estamos en la obligación de utilizar el proceso de trabajo más eficaz.
¿Es éste el caso del Perú? Nosotros diríamos, no. La situación actual de la economía peruana es todo lo contrario.
- La forma de trabajo que se practica en nuestra serranía es del tipo de proceso natural de producción que se utilizaba hace 8 mil años aproximadamente, cuando la agricultura se encontraba en su fase de producción extensiva.
- Las formas de trabajo que se practican en la selva son todavía más atrasadas que aquellas que se practican en la sierra.
- La actividad económica de la costa se sustenta en las formas primarias del proceso artificial de producción. Es decir, en la costa estamos con un atraso de varios siglos en relación a los países “altamente desarrollados”.
- Las políticas económicas de los gobiernos de turno son realmente retrógradas. El apoyo a la producción textil, a la exportación de materias primas, o a la práctica de una economía de rentistas, está completamente alejada de las formas de trabajo que sustentan el futuro de la economía-mundo.
Pero la cuestión principal es mucho más grave, porque la pregunta crucial en nuestros tiempos es la siguiente: ¿La producción de riquezas es sinónimo de bienestar? Dicho de otra manera: ¿La erradicación de la pobreza y del desempleo está en relación directa con el volumen de riquezas creadas?
Aún cuando la teoría económica neoclásica nos lanza por esos caminos, trataré de mostrar que,
una cosa es creación de riquezas y otra muy diferente, el bienestar de las personas. El bienestar se mide, no por las formas de trabajo puestas en acción y las riquezas obtenidas, si no por el tipo de gestión de la economía que la sociedad ha decidido instalar en la actividad económica. Veamos esto con más detalle.